005 Cómo Hablar Para que los Niños Escuchen y Como Escuchar Para que los Niños Hablen (How to Talk So Kids Will Listen & Listen So Kids Will Talk).

005 Cómo Hablar Para que los Niños Escuchen y Como Escuchar Para que los Niños Hablen (How to Talk So Kids Will Listen & Listen So Kids Will Talk).

005 Cómo Hablar Para que los Niños Escuchen y Como Escuchar Para que los Niños Hablen (How to Talk So Kids Will Listen & Listen So Kids Will Talk).⭐⭐⭐⭐¾

Por Adele Faber and Elaine Mazlish

“La Biblia para Los Padres”
The Boston Globe

 

 

Resumen

Todos queremos lo mejor para nuestros hijos, pero lograr una comunicación clara y eficaz es casi imposible. Nos gustaría que, al nacer nuestros descendientes, entre las cosas que te dan al salir del hospital, estuviera incluido un manual, para poder entender qué le pasa al bebé, cómo interactuar y la manera para poder comunicarnos correctamente con ellos durante toda la vida.

Desafortunadamente, éste manual no existe, y los problemas de comunicación que tuvimos con nuestros padres, en lugar de solucionarlos, sólo los repetimos con nuestros hijos; es como si intentáramos hablar con criaturas de otro planeta.

La buena noticia es que las psicólogas Adele Faber and Elaine Mazlish, aprovechando los años de experiencia que tienen como terapeutas ayudando a la infancia, nos presentan una manera sencilla y fácil de entendernos con las nuevas generaciones. Logrando una comunicación interactiva en la que todos aprendamos a escuchar y hablar mejor.

En el Libro “How to Talk So Kids Will Listen & Listen So Kids Will Talk” (Cómo Hablar Para que los Niños Escuchen y Como Escuchar Para que los Niños Hablen), las autoras nos dan un grupo de técnicas para mejorar la comunicación con nuestra familia, y algunas otros consejos para una mejor convivencia familiar.

Diez Lecciones Aprendidas

1.- La Criatura de Otro Mundo.
¿Recuerdas cuando sentías que tus padres no te comprendian? ¿O alguna vez te has sentido frustrado cuando no pudiste convencer a tu hijo para hacer lo que le pediste que hiciera? Bueno, es una situación común, y la mayoría de nosotros la hemos experimentado. Es como si estuvieras hablando con una criatura de otro mundo. Y lo creas o no, eso es exactamente lo que está sucediendo. Para tener una comunicación exitosa, primero debemos establecer las reglas y reconocer no solo lo que dicen, sino también las otras variables y el contexto.

2.- Tu Hijo solo te Escuchará si Validas sus Sentimientos.
La mejor manera de establecer una comunicación es entender los sentimientos qué tu hijo está tratando de expresar. En lugar de forzar tus ideas, intenta escucharlos, ayúdalos a aceptar y manejar la situación por la que se sienten incomodos. No impongas tus ideas ni trates de engañarlos diciendo que entiendes lo que dicen cuando no lo haces, porque ellos lo van a percibir y las cosas empeorarán.

3.- No Impongas, Explica.
Cuando intentas imponer tus ideas, tu hijo solo se enojará más. Establece algunos parámetros que puedan entender, informales sobre los beneficios que obtendrán si hacen lo correcto. No solo les pidas que dejen de comer algo, o que ya deben ir a la cama. Explícales que se sentirán cansados ​​o que les dolerá la barriga. Usa alguna referencia sencilla que ellos puedan entender.

4.- Mi Casa, Mis Reglas.
Muchas veces, sentimos que estamos chocando con una pared, y que no escuchan nada de lo que decimos. Tendemos a imponer nuestras reglas y castigamos cualquier mal comportamiento. Esto solo hará que nuestro hijo se enoje más y la comunicación se vuelva más difícil cada día. Es mejor tomar otro enfoque. Explica la razón por la cual se establecieron las reglas en primer lugar. No castigue a un adolescente solo por regresar tarde, debes hablar con él / ella y escuchar cuál fue la razón.

Luego explícales que te preocupas por que algo pueda sucederles y que si tienen alguna situación por la que no pueden llegar a tiempo, te llamen por teléfono y te lo informen, para que estés al tanto y puedas apoyarlos.

5.- Enséñales a Actuar Correctamente y Ser Adultos Independientes.
Nadie aprende de los errores ajenos. Tú no lo hiciste, tampoco padres ni tus abuelos. Necesitamos cometer nuestros propios errores y aprender de ellos. Déjalos tomar decisiones, pero procura estar con ellos para guiarlos y ayudarlos, no pierdas la esperanza, sí, tal vez cometerán algún error a veces, pero asegúrate de motivarlos y guiarlos. Como dice Richard Branson: “No aprendemos a caminar siguiendo las reglas. Aprendemos haciéndolo y cayéndonos”.

6.- Las Etiquetas Son Para Las Cosas No Para Las Personas.
Todos recordamos a un amigo que de niño fue etiquetado como problemático, perezoso, lento o incorregible. Y al crecer, se convirtió exactamente en lo que se le dijo que era. Por lo tanto, no etiquetes a las personas, mejor reconoce la situación o acción, y hazle entender por qué no debe actuar de esta manera.

7.- Siempre en Privado.
Y sí alguna vez tienes que corregir alguna acción o disciplinar a tu hijo, asegúrate de hacerlo en privado, nunca frente a otras personas, no quieres que tu hijo se avergüence frente a sus amigos o usarlo como un ejemplo para los demás, esto solo le causará resentimiento y enojo hacia ti.

8.- Elogia los Buenos Comportamientos en público.
Por otro lado, si necesitas alabar a tu hijo por algo bueno que hizo, hazlo en público y asegúrate de que también comprenda como te sientes por lo que hizo, y lo feliz y orgulloso te hace sentir. Con esto, los ayudarás a aumentar su autoestima y confianza.

9.- Elogia Correctamente, Elogia a Menudo.
Aprender a elogiar correctamente puede ser difícil, y si tu hijo no está acostumbrado, puede ser que se sienta incómodo, por lo tanto, este es un desafío que debes dominar, debes aprender cómo y qué cosas debes elogiar, no exageres, y lo qué es peor no te excedas.

Asegúrese de elogiar a tu hijo con todo el corazón; de lo contrario, lucirás como manipulador y obtendrás la reacción opuesta. Nunca menciones una acción adversa para hacer fortalecer tu puto de vista, busca siempre comentarios positivos.

10.- Las Lecciones Aprendidas.
Si deseas que tus hijos te escuchen, debes encontrar la mejor manera de comunicarte con ellos, no solo a través de las palabras, sino también comprendiendo sus sentimientos y lo que los incomoda. Nunca etiquetes a un niño por sus acciones, ayúdalos a corregir ese comportamiento y guíalos. Evita forzar a que se cumplan tus reglas, es mejor explicarles por qué existen y los beneficios que obtendrá al seguirlas.

Comparte tus sentimientos y escucha su opinión, quién sabe, a lo mejor logres aprender algo de ellos.

 

Este resumen es para fines educativos, y no como una alternativa al original. Si estás interesado en una copia del libro en inglés, da clic en esta liga, https://bit.ly/My100BooksProject005 o en la imagen en el título.

Si quieres saber más sobre el autor, ve a https://www.fabermazlish.com/

Para ver otros resúmenes, vaya a https://my100booksproject.com/category/espanol/

 

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